GRANADA«No tengo nada que celebrar hoy»
MAR VALLEJO
GRANADA
Héctor Fernández. /M. V.
Alberto y Pilar. /M .V.

Ascensión Córdoba. / M. V.

José Luis Morente. /M. V.
Pilar Pérez: «Yo sólo quiero un trabajo y que mis hijos no pasen hambre» Me gustaría tener un hijo por mi edad pero no puedo mantenerlo; estoy preocupada»
El Día del Trabajo se festeja en la provincia con más de 100.000 granadinos sin empleo
IDEAL recoge el testimonio de siete personas en paro, para las que hoy no es fiesta
Celebrar hoy el Día del Trabajo es una incoherencia para los poco más de 100.000 granadinos que actualmente se encuentran desempleados en la provincia de Granada, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa.
Para estas personas en paro, hoy es un día más de angustia y de desesperación por no encontrar trabajo. El 1 de mayo no está marcado como festivo en sus calendarios, y el rojo que colorea la fecha sólo les recuerda al color que están tomando los números de su cuenta corriente, en el peor de los casos. Por eso, en este puente de mayo, la única fecha que tendrán en cuenta será el Día de la Madre. Para ellos, hoy no es motivo de alegría ni de fiesta.
A las puertas de una oficina granadina del Inem, este periódico ha podido conocer los testimonios de siete personas que reflejan el rostro de la crisis. Tienen hipotecas que pagar y familias que mantener con las que hoy no saldrán a celebrar este día. El motivo: les falta un trabajo con el que hacer frente a sus responsabilidades económicas y familiares.
Pilar Pérez es una mujer de Peligros que, a sus 41 años de edad, se ha quedado sin trabajo. Ha sido autónoma prácticamente toda su vida, pero hace un par de meses se vio obligada a cerrar la tienda de ropa que regentaba en el municipio. «Dejó de ser rentable. Los ingresos eran inferiores a los gastos, y por tanto no daban para pagar el género, el alquiler del local y sacar beneficios para mí», explica.
Ganas de luchar
Ahora busca trabajo y no hay nada. «A mí edad me ven como una abuela. Tengo mucha experiencia como dependienta y unas inmensas ganas de luchar, pero me cierran todas las puertas», afirma.
En casa tiene tres hijos a los que mantener de 19, 17 y 4 años, que son su mayor preocupación. «Los dos grandes están en edad de trabajar pero tampoco encuentran empleo tal y como están las cosas. Como ama de casa me las veo 'negras' para llegar a fin de mes y a veces hay que pedir dinero a la familia para pagar gastos. Así que yo hoy no tengo nada que celebrar.
Pilar dice que está «agobiada y con mucha ansiedad». Mira preocupada hacia el futuro y sólo espera «no tener que llegar a situaciones extremas». Según concluye, «yo sólo quiero un trabajo y que mis hijos no pasen hambre».
Para colmo, su marido, Alberto Sánchez, se acaba de quedar sin trabajo como fontanero a sus 44 años de edad. Como su mujer, Alberto no ha dejado de buscar un nuevo empleo, pero el panorama laboral no se muestra especialmente receptivo. Sin embargo, el pago de la hipoteca y de los demás gastos económicos sigue su camino. «Ya tenemos varios recibos acumulados sin poderlos pagar. No tengo ahorros y sólo cuento con el dinero de las pocas chapuzas que me van saliendo. Estamos pasando muchas faltas en casa y a veces no nos llega ni para comer, hay que hacer filigranas», señala.
En este sentido, su mujer, Pilar, asegura que «a la hora de comprar la comida hay que comparar mucho los precios, y si hay oportunidad se hace un potaje para cuatro días», lo que sea por ahorrar.
Vivir al límite
El testimonio de Héctor Fernández, de 32 años, bien puede reflejar lo que significa «vivir al límite», como el mismo expresa. Se quedó sin trabajo desde hace dos meses, en el sector de la construcción. «Me fui porque no cobraba cuando sólo llevaba tres meses en la empresa. Antes había sido autónomo, por lo que no tengo derecho a prestaciones por desempleo, ya que el tiempo trabajado como empleado no es suficiente para recibir tal ayuda», relata.
Está casado y es padre de dos niños de 18 meses y 4 años, pero también le han denegado la ayuda familiar. «Mi mujer trabaja, pero con su sueldo de 800 euros no podemos afrontar la hipoteca de 1.250 euros que tenemos. Vivimos al límite porque los ahorros ya se han terminado y ahora todo son gastos», asegura.
Héctor, que no ha dejado de buscar un nuevo empleo desde que perdió el suyo, dice contar con la ayuda de su familia para poder llegar a final de mes. Sin embargo, su situación económica le ha obligado a tomar una decisión más drástica para poder mejorarla: «Lo más seguro es que me vaya a trabajar fuera junto con otros compañeros. En Argelia hay trabajo en la construcción y dejaría aquí a mi mujer a mis hijos. Puede ser duro, pero es la única forma de salir adelante».
Tampoco él va a celebrar este día con los suyos: «Llevo sin salir desde el mes de enero. Ni cruces ni celebraciones, estoy que no duermo de saber que llega final de mes y no tengo dinero para afrontar los gastos de la casa. Sólo pienso en encontrar trabajo», dice esperanzado.
Olga Ortega salía ayer del Inem tras renovar su tarjeta de desempleo. Tiene 38 años y está diplomada en una rama del sector turístico. Lleva mucho tiempo sin trabajo y está harta de hacer entrevistas de trabajo que nunca dan el resultado esperado. «No dejo de buscar un empleo y ya incluso en Internet la oferta es escasa. Mi marido también perdió su trabajo y aunque recientemente ha encontrado un nuevo empleo, sus condiciones son muy precarias. No llegamos a unos ingresos mínimos y ya he terminado la ayuda familiar que he estado cobrando hasta ahora», dice preocupada. A esta situación se le suma una hipoteca que pagar y para la que va pedir «una ampliación».
La edad, en contra
A su juicio, «hoy no tengo nada que celebrar, me parece una hipocresía porque casi llevo más tiempo sin empleo que trabajando». En este aspecto confiesa sentirse «engañada» porque «tengo un título y me he tirado toda mi juventud preparándome para no tener nada que celebrar hoy, y la edad juega en mi contra, me siento frustrada», añade.
En cuanto al futuro, Olga lo ve «muy negro», sobre todo, para cumplir uno de sus mayores deseos, tener un hijo. «Quiero ser madre y a mi edad ya debería tener niños, si no los tengo es porque no puedo mantenerlos. Estoy preocupada», afirma.
Por su parte, José Luis Morente, de 43 años, señala que en este puente de mayo sólo festejará «el Día de la Madre», a pesar de que hoy es su propio santo. Lleva sin trabajo desde el pasado mes de octubre, en la construcción. «Me despidieron de forma improcedente por afiliarme a las listas de Comisiones Obreras, a mí y a cuatro compañeros más. Después, la empresa ha seguido trabajando», asegura.
José tiene dos hijos de 20 y 14 años. El mayor tampoco encuentra trabajo. No paga hipoteca porque no tiene casa: «Mi familia y yo vivimos con mis padres, al final han terminado por darme de comer ellos, como cuando era un niño», explica. La falta de empleo le está causando algunos trastornos como «insomnio», según cuenta, ya que «apenas tenemos para llegar a final de mes y lo estoy pasando muy mal por mis niños; mi hijo y yo buscamos trabajo pero no hay nada que hacer».
Desesperada
Ascensión Córdoba es de Calicasas y tiene 48 años. Es una desempleada del sector agrícola que no puede percibir su prestación por desempleo, por lo que está desesperada. «Para que me den esta ayuda económica tengo que juntar 35 días trabajados en el campo, y es que no hay trabajo debido a la crisis. Encima tengo que pagar 100 euros del sello agrícola», dice angustiada. Tiene tres hijos que comen en casa y «lo poco que mi marido gana se lo lleva la hipoteca». Así, dice que «el dinero de la comida es el que saco de algunos trabajos esporádicos, 'echando horas', y así no podemos tirar, es una lástima como estamos».
El testimonio de Loli Castro, de 41 años de edad, es igual de preocupante. Es modista, está buscado trabajo pero desde 2006 no ha tenido un contrato: «Yo tengo un taller en mi casa, pero ahora hay poca cosa que arreglar. Me gustaría estar empleada en una empresa, pero en este sector los contratos brillan por su ausencia», afirma.
Tiene tres hijos de 19, 12 y 4 años, y su marido también «está desempleado debido a la crisis económica en el sector de la hostelería, aunque está cobrando el paro», dice Loli. Sin embargo, «la ayuda familiar ya se ha terminado, y como mucho, en casa pueden entrar al mes unos 1.200 euros, con los que no podemos hacer frente a una hipoteca de 1.275 euros que tenemos, a una letra del coche de 193 euros y a un préstamo, aparte de los gastos domésticos», añade.
Para llegar a final de mes, «hay que dejar una letra atrasada para pagarla al mes siguiente y para comer, compro al día. Hoy, Loli no va a celebrar nada.
IDEAL recoge el testimonio de siete personas en paro, para las que hoy no es fiesta
Celebrar hoy el Día del Trabajo es una incoherencia para los poco más de 100.000 granadinos que actualmente se encuentran desempleados en la provincia de Granada, según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa.
Para estas personas en paro, hoy es un día más de angustia y de desesperación por no encontrar trabajo. El 1 de mayo no está marcado como festivo en sus calendarios, y el rojo que colorea la fecha sólo les recuerda al color que están tomando los números de su cuenta corriente, en el peor de los casos. Por eso, en este puente de mayo, la única fecha que tendrán en cuenta será el Día de la Madre. Para ellos, hoy no es motivo de alegría ni de fiesta.
A las puertas de una oficina granadina del Inem, este periódico ha podido conocer los testimonios de siete personas que reflejan el rostro de la crisis. Tienen hipotecas que pagar y familias que mantener con las que hoy no saldrán a celebrar este día. El motivo: les falta un trabajo con el que hacer frente a sus responsabilidades económicas y familiares.
Pilar Pérez es una mujer de Peligros que, a sus 41 años de edad, se ha quedado sin trabajo. Ha sido autónoma prácticamente toda su vida, pero hace un par de meses se vio obligada a cerrar la tienda de ropa que regentaba en el municipio. «Dejó de ser rentable. Los ingresos eran inferiores a los gastos, y por tanto no daban para pagar el género, el alquiler del local y sacar beneficios para mí», explica.
Ganas de luchar
Ahora busca trabajo y no hay nada. «A mí edad me ven como una abuela. Tengo mucha experiencia como dependienta y unas inmensas ganas de luchar, pero me cierran todas las puertas», afirma.
En casa tiene tres hijos a los que mantener de 19, 17 y 4 años, que son su mayor preocupación. «Los dos grandes están en edad de trabajar pero tampoco encuentran empleo tal y como están las cosas. Como ama de casa me las veo 'negras' para llegar a fin de mes y a veces hay que pedir dinero a la familia para pagar gastos. Así que yo hoy no tengo nada que celebrar.
Pilar dice que está «agobiada y con mucha ansiedad». Mira preocupada hacia el futuro y sólo espera «no tener que llegar a situaciones extremas». Según concluye, «yo sólo quiero un trabajo y que mis hijos no pasen hambre».
Para colmo, su marido, Alberto Sánchez, se acaba de quedar sin trabajo como fontanero a sus 44 años de edad. Como su mujer, Alberto no ha dejado de buscar un nuevo empleo, pero el panorama laboral no se muestra especialmente receptivo. Sin embargo, el pago de la hipoteca y de los demás gastos económicos sigue su camino. «Ya tenemos varios recibos acumulados sin poderlos pagar. No tengo ahorros y sólo cuento con el dinero de las pocas chapuzas que me van saliendo. Estamos pasando muchas faltas en casa y a veces no nos llega ni para comer, hay que hacer filigranas», señala.
En este sentido, su mujer, Pilar, asegura que «a la hora de comprar la comida hay que comparar mucho los precios, y si hay oportunidad se hace un potaje para cuatro días», lo que sea por ahorrar.
Vivir al límite
El testimonio de Héctor Fernández, de 32 años, bien puede reflejar lo que significa «vivir al límite», como el mismo expresa. Se quedó sin trabajo desde hace dos meses, en el sector de la construcción. «Me fui porque no cobraba cuando sólo llevaba tres meses en la empresa. Antes había sido autónomo, por lo que no tengo derecho a prestaciones por desempleo, ya que el tiempo trabajado como empleado no es suficiente para recibir tal ayuda», relata.
Está casado y es padre de dos niños de 18 meses y 4 años, pero también le han denegado la ayuda familiar. «Mi mujer trabaja, pero con su sueldo de 800 euros no podemos afrontar la hipoteca de 1.250 euros que tenemos. Vivimos al límite porque los ahorros ya se han terminado y ahora todo son gastos», asegura.
Héctor, que no ha dejado de buscar un nuevo empleo desde que perdió el suyo, dice contar con la ayuda de su familia para poder llegar a final de mes. Sin embargo, su situación económica le ha obligado a tomar una decisión más drástica para poder mejorarla: «Lo más seguro es que me vaya a trabajar fuera junto con otros compañeros. En Argelia hay trabajo en la construcción y dejaría aquí a mi mujer a mis hijos. Puede ser duro, pero es la única forma de salir adelante».
Tampoco él va a celebrar este día con los suyos: «Llevo sin salir desde el mes de enero. Ni cruces ni celebraciones, estoy que no duermo de saber que llega final de mes y no tengo dinero para afrontar los gastos de la casa. Sólo pienso en encontrar trabajo», dice esperanzado.
Olga Ortega salía ayer del Inem tras renovar su tarjeta de desempleo. Tiene 38 años y está diplomada en una rama del sector turístico. Lleva mucho tiempo sin trabajo y está harta de hacer entrevistas de trabajo que nunca dan el resultado esperado. «No dejo de buscar un empleo y ya incluso en Internet la oferta es escasa. Mi marido también perdió su trabajo y aunque recientemente ha encontrado un nuevo empleo, sus condiciones son muy precarias. No llegamos a unos ingresos mínimos y ya he terminado la ayuda familiar que he estado cobrando hasta ahora», dice preocupada. A esta situación se le suma una hipoteca que pagar y para la que va pedir «una ampliación».
La edad, en contra
A su juicio, «hoy no tengo nada que celebrar, me parece una hipocresía porque casi llevo más tiempo sin empleo que trabajando». En este aspecto confiesa sentirse «engañada» porque «tengo un título y me he tirado toda mi juventud preparándome para no tener nada que celebrar hoy, y la edad juega en mi contra, me siento frustrada», añade.
En cuanto al futuro, Olga lo ve «muy negro», sobre todo, para cumplir uno de sus mayores deseos, tener un hijo. «Quiero ser madre y a mi edad ya debería tener niños, si no los tengo es porque no puedo mantenerlos. Estoy preocupada», afirma.
Por su parte, José Luis Morente, de 43 años, señala que en este puente de mayo sólo festejará «el Día de la Madre», a pesar de que hoy es su propio santo. Lleva sin trabajo desde el pasado mes de octubre, en la construcción. «Me despidieron de forma improcedente por afiliarme a las listas de Comisiones Obreras, a mí y a cuatro compañeros más. Después, la empresa ha seguido trabajando», asegura.
José tiene dos hijos de 20 y 14 años. El mayor tampoco encuentra trabajo. No paga hipoteca porque no tiene casa: «Mi familia y yo vivimos con mis padres, al final han terminado por darme de comer ellos, como cuando era un niño», explica. La falta de empleo le está causando algunos trastornos como «insomnio», según cuenta, ya que «apenas tenemos para llegar a final de mes y lo estoy pasando muy mal por mis niños; mi hijo y yo buscamos trabajo pero no hay nada que hacer».
Desesperada
Ascensión Córdoba es de Calicasas y tiene 48 años. Es una desempleada del sector agrícola que no puede percibir su prestación por desempleo, por lo que está desesperada. «Para que me den esta ayuda económica tengo que juntar 35 días trabajados en el campo, y es que no hay trabajo debido a la crisis. Encima tengo que pagar 100 euros del sello agrícola», dice angustiada. Tiene tres hijos que comen en casa y «lo poco que mi marido gana se lo lleva la hipoteca». Así, dice que «el dinero de la comida es el que saco de algunos trabajos esporádicos, 'echando horas', y así no podemos tirar, es una lástima como estamos».
El testimonio de Loli Castro, de 41 años de edad, es igual de preocupante. Es modista, está buscado trabajo pero desde 2006 no ha tenido un contrato: «Yo tengo un taller en mi casa, pero ahora hay poca cosa que arreglar. Me gustaría estar empleada en una empresa, pero en este sector los contratos brillan por su ausencia», afirma.
Tiene tres hijos de 19, 12 y 4 años, y su marido también «está desempleado debido a la crisis económica en el sector de la hostelería, aunque está cobrando el paro», dice Loli. Sin embargo, «la ayuda familiar ya se ha terminado, y como mucho, en casa pueden entrar al mes unos 1.200 euros, con los que no podemos hacer frente a una hipoteca de 1.275 euros que tenemos, a una letra del coche de 193 euros y a un préstamo, aparte de los gastos domésticos», añade.
Para llegar a final de mes, «hay que dejar una letra atrasada para pagarla al mes siguiente y para comer, compro al día. Hoy, Loli no va a celebrar nada.
71 OPINIONES
01/May/2009 15:49:32
Trabajando
Yo estoy celebrando estedia de la mejor manera posible, que es trabajando, y que no falte.
A favor (2)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:42:04
sixto
Se han fijado en la cartelería que manejan estos mamporreros gurnamentales de los sindicatos. Como verán en la noticias es una cartelería de diseño, que habrá costado una pasta gansa. Son unos sindicatos verticales, amarillos, unos sindicatos gubernamentales compuestos por bandas de parásitos "liberados" que nos roban el dinero a todos los que trabajamos de verdad. Es una verguenza que con más de 4.000.000 millones de parados, una banda de fascistas y peronistas hayan recibido cientos y miles de millones de euros de nuestros impuestos. Había que investigar a los jefes de la banda y otros capos, que viven como multimillonarios sin haber dado un palo al agua y sin que se sepa bien de dónde salen sus ingresos para vivir en chalets de lujo y tener esos cochazos.
A favor (4)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:21:03
PARA EL QUE VIVE AL LIMITE
para pagar 1250 euros de hipoteca ¿CUANTO GANABA ESTE TIPO? YA QUE LA MUJER GANA 800 ,YO GANO 3000 EUROS/MES Y SOLO PAGO 400 EUROS DE HIPOTECA PQ HAY QUE TENER PARA COMER Y PARA MAS GASTOS. LE DOY UN CONSEJO;QUE DEJE LA CASA Y QUE VAYA A VIVIR EN UNA CHABOLA YA QUE CON LOS 800 EUROS TENDRÁ PARA COMER. YA ESTAMOS HARTOS DE ESTOS NUEVOS RICOS MATAOS.
A favor (3)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:08:27
qué cosas ¡
esta pandemia denominada Zporcina, tarda en incubar lo que dura un paro,..despues,..mendiga o revienta. Y por lo que se vé, no habrá vacuna en unos años.
A favor (4)En contra (2)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 14:33:43
jum
medidas sociales, UNA MIERDA ZP. solo derroche. subencionen al empresario para que cree puestos de trabajo, que so los unicos que lo pueden crear, ni sindicatos ni gobierno lo crean, subencionan con 400 E. a los trabajadores que cobran mas de 900 E, y a los parados y pensionistas y trabajadores a tiempo parcial
01/May/2009 15:49:32
Trabajando
Yo estoy celebrando estedia de la mejor manera posible, que es trabajando, y que no falte.
A favor (2)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:42:04
sixto
Se han fijado en la cartelería que manejan estos mamporreros gurnamentales de los sindicatos. Como verán en la noticias es una cartelería de diseño, que habrá costado una pasta gansa. Son unos sindicatos verticales, amarillos, unos sindicatos gubernamentales compuestos por bandas de parásitos "liberados" que nos roban el dinero a todos los que trabajamos de verdad. Es una verguenza que con más de 4.000.000 millones de parados, una banda de fascistas y peronistas hayan recibido cientos y miles de millones de euros de nuestros impuestos. Había que investigar a los jefes de la banda y otros capos, que viven como multimillonarios sin haber dado un palo al agua y sin que se sepa bien de dónde salen sus ingresos para vivir en chalets de lujo y tener esos cochazos.
A favor (4)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:21:03
PARA EL QUE VIVE AL LIMITE
para pagar 1250 euros de hipoteca ¿CUANTO GANABA ESTE TIPO? YA QUE LA MUJER GANA 800 ,YO GANO 3000 EUROS/MES Y SOLO PAGO 400 EUROS DE HIPOTECA PQ HAY QUE TENER PARA COMER Y PARA MAS GASTOS. LE DOY UN CONSEJO;QUE DEJE LA CASA Y QUE VAYA A VIVIR EN UNA CHABOLA YA QUE CON LOS 800 EUROS TENDRÁ PARA COMER. YA ESTAMOS HARTOS DE ESTOS NUEVOS RICOS MATAOS.
A favor (3)En contra (0)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 15:08:27
qué cosas ¡
esta pandemia denominada Zporcina, tarda en incubar lo que dura un paro,..despues,..mendiga o revienta. Y por lo que se vé, no habrá vacuna en unos años.
A favor (4)En contra (2)
Comentario inadecuado
Por favor seleciona el motivo por el que crees que este comentario es inadecuado Escriba aquí el motivo de la denuncia.denunciar comentario
01/May/2009 14:33:43
jum
medidas sociales, UNA MIERDA ZP. solo derroche. subencionen al empresario para que cree puestos de trabajo, que so los unicos que lo pueden crear, ni sindicatos ni gobierno lo crean, subencionan con 400 E. a los trabajadores que cobran mas de 900 E, y a los parados y pensionistas y trabajadores a tiempo parcial


No hay comentarios:
Publicar un comentario